PNUD – ONU
Sinopse: La inseguridad altera la vida en sociedad, deteriora la convivencia pacífica y atenta contra las capacidades, las opciones y las libertades de las personas. Además, la inseguridad no solo causa sufrimiento, reduce la calidad de vida y las libertades de las personas, y ocasiona la pérdida de vidas humanas, sino que también genera importantes costos monetarios que merman el gasto público de las instituciones del Estado y aumentan los gastos privados de la ciudadanía, preocupada por garantizar su seguridad.
Así, a las invaluables pérdidas de vidas humanas que se producen a consecuencia de la violencia, hay que agregar los gastos que suponen los robos y hurtos, las extorsiones, las desapariciones de personas, y la violencia física, sexual o psicológica perpetrada contra las mujeres y las niñas.
En El Salvador, Guatemala y Honduras, la inseguridad genera cuantiosos costos para las personas y las instituciones. Los países del norte de Centroamérica han realizado en los últimos años avances significativos en lo que respecta a la reducción de la inseguridad ciudadana y en especial han registrado una disminución del número de homicidios. Los datos oficiales facilitados por diversas instituciones gubernamentales al proyecto regional Infosegura, implementado por el Bureau Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), reflejan un descenso continuado del total de homicidios durante la última década, en especial en el último quinquenio. Sin embargo, en 2021 un total de 7,533 personas perdieron la vida de manera violenta en los países de la región, cifra que corresponde a un promedio de alrededor de 21 personas por día.
